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Estáis enfadados con la vida
como niños pequeños
cuya madre se ha perdido en la oscuridad.
Pero al final del camino infructuoso
vuestro gesto malhumorado
Exhibís fealdad para descubrir la belleza.
Apeláis a todo lo que es falso
en nombre de la verdad.
Exprimís emociones
para llenar la copa de amor.
Mis dulces, mis queridos niños...
Como podéis encontrar la paz haciendo la guerra,
contra vosotros mismos, contra vuestro
ser,
contra la misma alegría?
Basta ya de esfuerzos de renunciación,
de llevar la mascara artificial del consuelo.
Reposad ahora en los pétalos de la flor de loto,
en el regazo de vuestra Madre gentil.
Yo adornare vuestra vida con capullos maravillosos
y llenare vuestros momentos de gozosa fragancia.
Yo ungiré vuestra cabeza con el amor divino.
Porque no puedo soportar vuestra tortura por mas tiempo.
Permitidme que os sumerja en el océano del gozo
y así disolveros en el Uno grandioso
que esta sonriendo en el cáliz de vuestro ser,
todo el tiempo escondido, para burlarse de vosotros.
Fijaros bien y le encontraréis,
vibrando en cada fibra con gozoso deleite,
llenando de luz todo el Universo.
Madre Nirmala
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